martes, 21 de febrero de 2017

Allepuz. Año 1942. Un cura con dos cojones.





Allepuz.




    Acérquense ustedes por este lugar. Por Allepuz.  Tomen desde Teruel por la carretera de Cantavieja y justo cuando el camino vuelve a ascender después de caminar por el altiplano de Cedrillas y El Pobo encontrarán este lugar. Recostado, protegido por una masa pétrea y mirando al sur, para recibir el sol del mediodía, antes de comenzar esa ascensión al puerto y valle al que de inmediato se abre y que llaman Sollavientos. El viento solla en estos parajes cuando el cierzo arrecia y el valle de su nombre, protegido por las elevaciones de la sierra de Gúdar, se dulcifica y relumbra con el mismo sol que acaricia los sembrados tardíos de los trigos.

    Es tierra hermosa, sí. Y dura para el trabajo. Por eso se ha quedado sin gente. La emigración por estos lugares se hizo necesaria. Hoy quedan, como cantaba Labordeta, “los viejos y los barrancos”. Poca gente que labra los bancales de las masadas, muy pocos pastores y no muchas ovejas, residentes en ciudades que regresan unos días en verano para abrir la casa de sus padres, de sus abuelos. Un palacio de los tiempos de las órdenes militares reconvertido en hostelería que no puede mantener su explotación, una escuela abierta, que no es poco por estos lares, dependiente del C.R.A. de Cedrillas que lleva el nombre de Palmira Pla, la maestra republicana, exiliada y regresada con la democracia posfranquista. Una honra.



      Aquí, la pasada guerra civil dejó sus profundas heridas, los vencedores pasaron sus facturas, si faltaba algo el maquis actuó por estar tierras. A las gentes les dieron bofetadas, tiros y cárcel por todos lados. Las necesidades, el hambre, la miseria se enganchó en los hombres y mujeres. Sólo tierra de secano, hermosa sí, muy hermosa, y muy dura. Por mucho que padres e hijos trabajasen un día y otro en el dale y venga de siempre, la tierra da lo que da, mucho trabajo y poca cosecha.

   Y, sin embargo, miren ustedes cómo actúa el Cura del pueblo, denunciando a las gentes ante el factótum Gobernado civil de turno, como el mago de la tribu inquisitorial, por trabajar en festivo, por bailar y por no ir a misa.


        Estamos en 1942.

    Lean el texto y luego hablamos.

   

     
Ermita de Santa Isabel. En el valle de Sollavientos.



Exmo e Ilmo Sr.


  El que suscribe Cura Ecónomo de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Purificación del pueblo de Allepuz, provincia y Obispado de Teruel, a V.E. con todo el respeto y sumisión de un súbdito, tiene el alto honor de dirigirse, como en otra ocasión no lejana lo hice, en súplica de cuanto sigue:

         Cumpliendo un deber sacerdotal, velando por el amor a mi ministerio y en la sana interpretación de una ley que ampara los derechos de Dios en una nación católica (Nuestra Madre España) y al mismo tiempo aportando mi granito de arena que es necesario para el nuevo resurgir de la Patria, considerando que es un acto de envilecimiento el que constantemente se oiga en plena calle el nombre de Dios por tierra con blasfemias execrables, propias únicamente de un ser inculto e incivilizado, quebrantando, por otra parte, el precepto dominical con trabajos que bien podrían llevarse a cabo en otro día feriado, sin perjuicio por ello del bien social, embruteciéndose el hombre de este modo, pegado únicamente al terrón y viviendo tan solo vida material y lo que es todavía más sensible que quede el pudor y la vergüenza hecha harapos en un salón de baile, entre jóvenes de ambos sexos, oyendo frases tan groseras que hasta dudo si tendrá letras el idioma que puedan expresar tales ideas, en vista de estos tres puntos, ruego a V.E. si cree justo el sentimiento tradicional de este pueblo, ordenar lo conveniente a esta Corporación Municipal de mutuo acuerdo con este humilde sacerdote, para poner en ejecución y cortar de raíz estos abusos, de los que se han surgido ya graves infamias en el último caso citado y a ser posible que la juventud se divierta, sí, pero … al aire libre y con la luz del día, no en las altas horas de la noche.

         Gracia que sabrá y tendrá en cuenta por el bien de la Religión y España y a quien Dios guarde muchos años.

                   Allepuz 12 Marzo de 1942.

Firmado.-  Salvador Martín

Exmo e Ilmo Sr. Gobernador Civil de la Provincia de Teruel.


Original conservado en el A.H. Teruel.
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   Ya sé que han entendido sin dificultad el texto del cura. 
Pero ¿era necesario titular de Excelentísimo e Ilustrísimo señor al Gobernador? Por tratamiento que no quede.
  Lo hace "con respeto y sumisión de un súbdito". Pelota humillado que es el mosén.
    No es la primera vez que se dirige con lo mismo. Erre que erre. Ni será la última.
     "Una ley que ampara los derechos de Dios en una nación católica (Nuestra Madre España)". Ya les digo que en esta España de nuestro pecados se armó la Dios es Cristo.
       Vaya lenguaje campanudo que utiliza el mago de la tribu. Todo mezclado en una misma parrafada. Sin un punto. Para qué. Así suena mejor.
        Aquí las blasfemias suenan como trallazos, no acuden a misa los domingos los brutos destripaterrones que sólo tienen vida material, llenos de harapos espirituales vergonzosos. Como si el pan vayera del cielo.
   Una propuesta: ¿Por qué no le damos la vuelta a ese final del escrito del cura? Aboga por la diversión de los jóvenes "al aire libre y con la luz del día, no en las altas horas de la noche".
    ¿Quiere que se refocilen esos jóvenes a pleno sol por los bancales de Sollavientos?  Vaya descojono-
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     Ahora lean el informe del guardia civil. Aquí se cumple con la ley, dice el informe. Y mira que los tricornios de la época apretaban las clavijas, eh. Pues ni por esas.


Original en A.H. Teruel

   Pero, amigos míos, el cura se sale con la suya. Ahí tienen su escrito. El guardia civil encargado del puesto de Allepuz escribe este informe el 5 de juio de 1942.

Original en A.H. Teruel



   El 9 de junio cae la primera multa. A José Dolz Gimeno, Miguel Dolz Villarroya, Ignacia Alegre Vicente y dos hijas suyas que estaban trabajando el día del Corpus Cristi. Les caen DIEZ DUROS de multa, CINCUENTA PESETAS, que no es moco de pavo para aquellos destripaterrones. 250 pesetas a una sólo familia en estos años para estas gentes es un dineral. Eso sí, pueden recurrir... después de efectuado el pago.
Origial en A.H. Teruel


    Con el verano  la temperatura del cura sube  y "velando por el interés de la Iglesia y la sumisión debida a Nuestros Gobernantes y habiendo sido denuncidos por mi persona", se dirige al Alcalde el 5 de julio de esta manera
Original en A.H. Teruel
    El Alcalde no se queda atrá y al día siguiente 6 de julio, víspera de San Fermín, remite este escrito al Gobernador.

Original en A.H. Teruel.

          El Gobernador está algo harto del curica y le envía este escrito a la Alcaldía.
Original en A.H. Teruel.




       Continuará.   No se preocupen. Hay tajo con otros curas y en otros pueblos. Con dos cojones, sí señor.


   



        

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