Como una proa mirando un horizonte vacío el tapial guarda silencio.
foto cac. 2025 |
El cobijo del tejado lo arrasó el viento. La piedra seca astillada a mallazos sostiene el barro y las esquirlas, amasados por los duros pies tan rodenos como los cinglos buitreros sostiene la viga, como un vigía que atraviesa las entrañas.
La soledad del abandono.
La emigración forzada.
¿Retornar a la tierra después que el fuego lo arruine todo?
Ni siquiera sabéis lo que fue y puede ser volver a la "dula"
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