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lunes, 24 de enero de 2022

¿Cosecha florecida? Noviembre y a trillar. Alfambra 1938.

 

     En ocasiones, cuando uno se sumerje en los archivos, encuentra documentos al menos curiosos, como este que adjunto. Está en el Archivo municipal de Alfambra. Lo transcribo textualmente por si alguno tiene dificultades.

              Contrata el ayuntamiento con estos vecinos

  Los avajos firmados se comprometen a ir a travajar a razon de veinte y cinco pesetas cada dia para mientras dure la canpania de la Trilla con dos cavallerias y carro y dos hombres.

Y firman Martin Crespo, Guillermo Abril, Vicente Abril, Nicolás Crespo (Yago, mi abuelo), Juan Abril, Leopoldo Abril, Juan Francisco Novella, Lamberto Rubio y el Acalde Nicanor Abril.

    Alfambra 3 de Noviembre 1938.  3º año Triunfal. 

   Después de leer el texto uno piensa que si es noviembre cuando firman esto los aquí señalados tendrían que hacer malabarismos para recuperar los haces (fajos decían ellos) de trigo, porque en esas fechas estarían enmohecidos (florecidos, grillaos) por el tiempo transcurrido entre el momento de la siega, allá por julio, y las tronadas de agosto y el comienzo del otoño hasta Noviembre.

    En fin... no sé cómo quedaría la cosa. (Mi abuelo nunca me habló de esto) 

Original en Archivo municipal de Alfambra. foto cac.


La parva tendida, el mulo dando vueltas tirando del trillo hasta que acabar la molida y detrás una hacina esperando los días de la trilla. Cuando entonces.


  


 

martes, 14 de abril de 2020

El general Varela, "sus moros" y Hitler en Teruel. Febrero de 1938



   
 
 
Entre el 8 de enero de 1938 y el 23 de febrero del mismo año Varela, general del ejército de Castilla y Director de las operaciones para recuperar Teruel tuvo tiempo, entre otras cosas, para
. Confabular la infamia contra el coronel Rey D'Harcourt y acusarle de traidor y cobarde en la defensa de Teruel.
. Solicitar y conseguir para sí mismo la medalla de sufrimientos por la patria (cum pecunia en su nomina mensual) aludiendo a que fue herido en la toma de Badajoz.
. Reorganizar las tropas para la recuperación de Teruel.
 
... ... ... y también controlar aún más a "sus moros" de la mejala encuadrados en el Tabor de Regulares.
Estas personas, soldados moros mercenarios, reclutados en los territorios llamados del protectorado español,  se ganaban su soldada en la primera línea de la vanguardia. Tratados con mucha dureza respondían en ocasiones con violencia y rapiña. Formaba parte del sueldo que no siempre recibían ni ellos ni sus familiares, a quienes mantenían allá en los lugares de la mejala.
 
El general Varela se guardó para sí mismo, para mayor gloria suya, muchos documentos. No sé si todos los que se quedó han quedado depositados en el llamado "Fondo Varela" conservado en el Archivo municipal de Cádiz. En cualquier caso los que ahora dejo aquí se encuentran en el mismo.
 
Lean y saquen consecuencias. 
 

Parece ser que los mercenarios moros tenían más confianza en sus jefes inmediatos alemanes que en sus superiores españoles.
Desconozco si el portador descrito en la nota anterior es la persona que firma la carta que adjunto llamado Sidi Mohamed B. Busta. Quien según el B.O.E. de 30 diciembre 1942 aparece, con otros cientos,  como muerto durante la batalla del Ebro y en virtud de ello se le concede una pensión económica a su familia.



Frente de Teruel. 16/2/38.  Sr. Tte. Coronel Alemán. Muy Sr. mio me despongo a Vd, que el 4º Tabor de Regulares Larache 4 esta separado de sus Jefes, por la causa de que han fucilado 3 moros y querian fucilar 2 mas son motivo ninguno. Y ya escrito mas de 15 cartas y no tenido ninguna contestacion y haber se puedes Vd. mandar estas noticias al Generalisimo Franco, o, a nuestro General HITLER, de Alemán se puedes Vd, mandarla inmediatamente o, por escrito urgente, que aqui todos los Generales y Coroneles y Tte. Coroneles tienen noticias de estos moros y no la quieren dar al Generalisimo Franco, muestros gefes y oficiales de alemán. Y ya hace 9 dias que estamos terados en el monte, y respetando el servicio como le corresponde, a estos de primera lenia de un oficial moro que tiene abugados alemanes.    Sidi Mohamed B. Busta.   Dios guarda Vd. muchos años. Contestame.


 


Al comandante Jefe 4º Tabor. Que nosotros, estamos bien conforme, con los que ordenan los Srs. Coroneres y Generales y nosotros querimos sales, pero hagas Vd. el favor de dar al kaied una firma para que no le pase nada Oficio firmado por el Exctimo Sr. General Barrela, y de los Srs. Coroneles que se encuentren aqui. Y nosotros no querimos pegar a nadie, ni matar nadie. Nosotros somos hijos de España y padre Franco. Arriba España. Viva el Generalisimo Franco. Kaiel B. Jale. Contestame.



HOY MÁS QUE NUNCA 
                                  SALUD Y REPÚBLICA.


14 DE ABRIL  
 
7 ene. 2016 - Subido por MúsicaHistóricaSub
Himno de Riego. Himno de España durante diversos periodos históricos, especialmente conocido por ...
 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Dos gaditanos en el invierno de Teruel El general Varela y José María Pemán. 1938.



General Enrique Varela, africanista, dos veces laureado, conspirador antirrepublicano, ministro del ejército en el primer gobierno de Franco, comisario-virrey de España en Marruecos desde 1942 a 1951, imputado por el juez Baltaser Garzón por delitos de detención ilegal y crimenes contra la humanidad durante la guerra civil y el primer franquismo.



Observen las fotografías. El autor de las mismas es “Campúa” (José L. Demaría López). Están fechadas el 20 de febrero de 1938.

            Tomadas en el acceso a Teruel, junto a la ermita de El Carmen.

            Vean al general Enrique Varela acompañado por damas falangistas, por los militares Aranda y Barón y por José María Pemán.
            Todos pertrechados con sus botas polainescas, con sus tabardos y capas entre soldadescas y eclesiásticas, con sus rebufos de alzacuellos astracanados.

            El general Varela se ha erigido en triunfador un mes y medio después de que otro general, Vicente Rojo, hubiese conquistado la misma capital de provincia. 

            Ha sido una batalla devastadora y cruel por y para los dos ejércitos y para la población civil. 
             Muerte y destrucción.

            Los hechos, al poco, fueron manipulados y distorsionados por el propio Varela, quien se guardó en su archivo privado mensajes y órdenes cruzadas entre los responsables máximos del ejército franquista (Dávila, Varela, Aranda y el propio Franco), los coroneles Rey D´Harcourt, defensor de la Comandancia,  Barba, defensor del Seminario y del general Saravia a las órdenes de la República.

      En la manipulación y distorsión historiográfica franquista se condenó como traidor a Rey D´Harcourt y se elevó a los altares al obispo Polanco.

       El general Varela un año después y ya ministro del ejército y laureado dos veces imponía “la laureada” a Franco, quien se la había concedido a sí mismo, en acto público mientras presidía un desfile militar en el paseo de la Castellana. 

            A propuesta de Varela se condecoraba con la cruz de Isabel la Católica el 9 de febrero de 1939 a quienes, justo un año antes, en la noche del 7 al 8 de enero se habían evadido de la Comandancia, acusando de inmediato como traidor a Rey D´Harcourt y, como artífices de todos los desmanes y crímenes a los implicados en el Sumarísimo 2982, con redactados informes inventados de cabo a rabo iniciados por los panfletos publicados por el franciscano y alférez legionario Gil Sendra, por el falangista Clemente Pamplona, por el alcalde de camisa ventolera José Maicas y por el iluminado fascista Alonso Bea. Este último prologado por el propio Varela.

            Nueve de estos civiles acusados, hombres y mujeres turolenses, fueron fusilados el 29 de mayo de 1943, dos no llegaron al juicio porque murieron a palos “debidamente interrogados”, y un par de docenas más purgaron cárcel muchos años después.

            Leer estos miles de folios en los expedientes ponen los pelos como escarpias.

José María Pemás, sumo sacerdote de la cultura franquista, polainas, correaje terciado, cristo colgado sobre el bolsillo de la camisa falangista, gorra requeté, capa volteada e impasible el ademán.

El mismo lugar en que Campúa tomó las fotografías antes de 1936