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miércoles, 1 de enero de 2025

Atención a este libro.

 

Sí, atención a este libro 
complejo, documentado, literario, literaturizado, biográfico, apasionado, histórico, historiografiado, onírico, telúrico, ensayístico, resueltamente ensamblado en sus yuxtapuestos apartados.
Todo ocurre en Iberia, esa península común.

 

Dejo unas páginas en las que se referencia a Teruel.





lunes, 20 de junio de 2022

Teruel. "Yugos quisieron poner gente de la hierba mala. Yugos que habían de dejar rotos sobre sus espaldas" (Miguel Hernández)

 

 

El Torico estrellado.

                Gentes y gentes, veces y veces hemos pasado junto al totem diminito símbolo de la ciudad. Sabemos que está ahí. No le hacemos caso porque es algo tan nuestro que lo llevamos con nosotros sin darnos cuenta.

    En torno a él, bajo los porches sostenidos por las columnas pétreas, en la entrada a las calles radiales de su pentagonal plaza, refugiado en distintos lugares, observando el ir y venir de mis paisanos de la ciudad y de los pueblos provinciales, he tomado notas para mis trabajos históricos y literarios, he rememorado historias pasadas encontradas en los archivos que se me hacen presentes cuando piso estas piedras, cuando acaricio estas columnas, cuando hago vívidos tantos hechos pasados de una Historia de las gentes de cuando entonces y de cuando ahora.

    Y guardo silencio. Un silencio de memorias pasadas y presentes que me acompaña siempre, una y otra vez, y otra y otra.

 

     Hoy el silencio me lleva a contemplar estas imágenes que nos ha dejado una conmemoración en la que pusieron sogas a la columna pétrea y consiguieron ahorcarla. 

     Se vino abajo y el Torico se hizo pedazos.

     Hoy es más torete que Torico. 

 

La alcaldesa Emma Buj, cual vestal destronada, a los pies de la media columna. junio de 2022.

 
   
El Alcalde José Maicas Lorente, nombrado en 1938 por el ejército sublevado.

Las sogas ahorcaron la columna y el Torico dejó su estrella y se estrelló.



lunes, 30 de noviembre de 2020

Notas para un estudio de la lengua del franquismo.- 1

 

Franco aclamado. El lenguaje de la imagen: VICTOR, boina tradicionalista, camisa falangista, banda borlada, militares, falangistas, saludo fascista brazo en alto.

 



Placa en latín y en castellano, por si alguien no lo entiende. Victorioso, libertador, inmortal defensor, vigilante permanente, gran caudillo, Francisco Franco.




 

martes, 14 de abril de 2020

El general Varela, "sus moros" y Hitler en Teruel. Febrero de 1938



   
 
 
Entre el 8 de enero de 1938 y el 23 de febrero del mismo año Varela, general del ejército de Castilla y Director de las operaciones para recuperar Teruel tuvo tiempo, entre otras cosas, para
. Confabular la infamia contra el coronel Rey D'Harcourt y acusarle de traidor y cobarde en la defensa de Teruel.
. Solicitar y conseguir para sí mismo la medalla de sufrimientos por la patria (cum pecunia en su nomina mensual) aludiendo a que fue herido en la toma de Badajoz.
. Reorganizar las tropas para la recuperación de Teruel.
 
... ... ... y también controlar aún más a "sus moros" de la mejala encuadrados en el Tabor de Regulares.
Estas personas, soldados moros mercenarios, reclutados en los territorios llamados del protectorado español,  se ganaban su soldada en la primera línea de la vanguardia. Tratados con mucha dureza respondían en ocasiones con violencia y rapiña. Formaba parte del sueldo que no siempre recibían ni ellos ni sus familiares, a quienes mantenían allá en los lugares de la mejala.
 
El general Varela se guardó para sí mismo, para mayor gloria suya, muchos documentos. No sé si todos los que se quedó han quedado depositados en el llamado "Fondo Varela" conservado en el Archivo municipal de Cádiz. En cualquier caso los que ahora dejo aquí se encuentran en el mismo.
 
Lean y saquen consecuencias. 
 

Parece ser que los mercenarios moros tenían más confianza en sus jefes inmediatos alemanes que en sus superiores españoles.
Desconozco si el portador descrito en la nota anterior es la persona que firma la carta que adjunto llamado Sidi Mohamed B. Busta. Quien según el B.O.E. de 30 diciembre 1942 aparece, con otros cientos,  como muerto durante la batalla del Ebro y en virtud de ello se le concede una pensión económica a su familia.



Frente de Teruel. 16/2/38.  Sr. Tte. Coronel Alemán. Muy Sr. mio me despongo a Vd, que el 4º Tabor de Regulares Larache 4 esta separado de sus Jefes, por la causa de que han fucilado 3 moros y querian fucilar 2 mas son motivo ninguno. Y ya escrito mas de 15 cartas y no tenido ninguna contestacion y haber se puedes Vd. mandar estas noticias al Generalisimo Franco, o, a nuestro General HITLER, de Alemán se puedes Vd, mandarla inmediatamente o, por escrito urgente, que aqui todos los Generales y Coroneles y Tte. Coroneles tienen noticias de estos moros y no la quieren dar al Generalisimo Franco, muestros gefes y oficiales de alemán. Y ya hace 9 dias que estamos terados en el monte, y respetando el servicio como le corresponde, a estos de primera lenia de un oficial moro que tiene abugados alemanes.    Sidi Mohamed B. Busta.   Dios guarda Vd. muchos años. Contestame.


 


Al comandante Jefe 4º Tabor. Que nosotros, estamos bien conforme, con los que ordenan los Srs. Coroneres y Generales y nosotros querimos sales, pero hagas Vd. el favor de dar al kaied una firma para que no le pase nada Oficio firmado por el Exctimo Sr. General Barrela, y de los Srs. Coroneles que se encuentren aqui. Y nosotros no querimos pegar a nadie, ni matar nadie. Nosotros somos hijos de España y padre Franco. Arriba España. Viva el Generalisimo Franco. Kaiel B. Jale. Contestame.



HOY MÁS QUE NUNCA 
                                  SALUD Y REPÚBLICA.


14 DE ABRIL  
 
7 ene. 2016 - Subido por MúsicaHistóricaSub
Himno de Riego. Himno de España durante diversos periodos históricos, especialmente conocido por ...
 

domingo, 23 de febrero de 2020

De nuevo sobre la lengua franquista. José María Pemán. Textos para el aula.






Aquí tienen al insigne personaje José María Pemán, firme en la prédica, bien acompañado por la recia ranciedumbre de la Iglesia católica, el ejército y las camisas viejas. Firme el gesto, impasible el ademán.

Tan solo hace unos meses en que al hiératico gesto tallado en mármol del gaditado Pemán unos obreros lo bajaron del pedestal. Allí estuvo cincuenta años. ¡Y lo que costó arrumbarlo!


    En el enlace que sigue encontrarán una referencia a José María Pemán de la propia fundación Francisco Franco. Como debe ser. 



José María Pemán, el Himno Nacional y La Bestia y el Ángel ...


21 jun. 2013 - José María Pemán, el Himno Nacional y La Bestia y el Ángel. ... FUNDACIÓN NACIONAL FRANCISCO FRANCO logo ... José María Pemán y Pemartín, nació en Cádiz, el 8 de mayo de 1897. ... Autor de libros, tales como Mis encuentros con Franco; El español ante el diluvio y el ya citado Mis almuerzos ...
        
José María Pemán siempre aparecía en los desfiles triunfalistas. Aquí el 23 de febrero de 1938,  entrando en Teruel, junto a su paisano el general Varela.

José María Pemán y Pemartín, responsable máximo  del atroz desmoche en se convirtió la escuela primaria española, la secundaria y la universitaria.
    El fue el presidente de todas las juntas de depuración que no dejaron títere con cabeza, convirtiendo a los escolares españoles en auténticos rebaños borreguiles desahuciados de pensamiento y demonizadores de quienes habían sido formadores de conciencias libres.
     Pemán, graciosillo personaje chiripitiflautesco de murga carnavalesca y atroz ejecutor de sentencias fusileras  emparejado con los Manuel Aznar, El Tabib Arrumi, Alonso Bea y el franciscano Gil Sendra entre otros, vocero plumífero del flautín ansioso de la medalla laureada, aquel Paquito siempre taimado a quien las conducidas masas de su cuñadísimo Ramón Serrano Suñer, nazi converso, vociferaban con sus vivas a Franco. 
     Pemán, con su habla grasiosa floripondia, cual florido pensil como él decía, en vez de llamar lapicero a lo que siempre fue lapicero, para que el ademán -y eso qué es- quedara impasible y las banderas victoriosas -otra que tal- ahora otra vez al viento y abrochadas en la muñeca -gobanilla decimos en mi pueblo- cascabelera en el Congreso con bulos mentirosos. 
     Y mientras tanto los deberes sin hacer, mucho arbolado en los análisis morfosintácticos -decían estructuralistas- y poco y áun nada del riguroso significado de aquellas palabras. de aquellas gesticulaciones,  de aquellas banderitas, de aquel fum fum, humo humo, de encefalograma plano.



    Miren lo que escribía el insigne personaje el 10 de diciembre de 1936 en el Boletín Oficial del Estado que se publicaba en Burgos, cuando ya era Presidente de la Comisión de Cultuta y Enseñanza.

Selecciono algunos párrafos.




Para reflexionar en el aula:
     Mando y ordeno con imperativos: no se volverá a tolerar, a proteger, subvencionar. Adjetivos sustantivados: envenenadores, llenos de carga semántica, saturada de maldad, del alma popular, que por algo el franquismo le concedió al procer gaditano  el título de Caballero de la insigne Orden del Toison de Oro.
     Las palabras, adobadas con fanfarrias de resonancias fonéticas, cargan por sí mismas contra esas gentes -almas populares- a quienes se les culpa de crímenes -ahí es nada-, y destrucciones de los hogares honrados.
    ¿Quiénes son los hogares honrados? Pues los que manejaban vociferantes como "gentes de orden" a quienes esas "almas populares" debían estar sometidas porque ni siquiera tenían derecho a la palabra.
 


Más sustantivos y más adjetivos: hordas revolucionarias, desmanes, causados -cómo no- por la bicha de la Institución Libre de Enseñanza, a quien se acusa de forjar generaciones incrédulas y anárquicas.

     Soltar las palabrejas y que queden ahí. Lo importante es causar ruido, agitar el botafumeiro, mentir por mentir, sembrar cizaña, y, sin pudor alguno, hacer fructífera la sangre de nuestros mártires.

"Sangre", la voz resuena y siembra el temor en el campo semántico que abarca la contraposición entre estos mártires y las hordas de los envenenadores de los espíritus formados en la I.L.E, que no son más que los calificados como inspiradores del mal. Todo un sintagma indisoluble con el que agitaban a las masas víctimas de sus engaños". Aquí ya las almas populares son masas, sustantivo despectivo -cómo no- y además víctimas de sus engaños. 

    El pensamiento como inductor del engaño. De la misma manera en que la Ley franquista aplicaba la Justicia al revés según declaró el propio hacedor de leyes, aquel Serrano Suñer, nazi cuñadísimo atildado en sus uniformes laureados.

 "Pico de oro" el tal Serrano, imagen lingüística también para estudiar en el aula.

 

 

 



 Y el final.

Toda una frase condicional introducida por ese "si".

Cabe explicar también el adjetivo depuradoras. Dejar sólo las situaciones personales "puras" que el mismo Pemán y sus secuaces designan como tales, convirtiendo a las gentes en delatoras para coadyuvar -refinado cultismo- a la restauración del genio y tradición nacional. Una vez más la vacuidad significativa de la grandilocuencia lingüística de los fascismos.

 Y un remate con la fanfarria clarinesca del "prietas las filas, impasible el ademán" en una mañana, cómo no, nombrada alborada jubilosa, que nos remite a un nuevo siglo de oro -así nos fue- ad maiorem gloriam  ¿de quién? 

     Pues a la del Cristo manipulado y de la espada. Y en la conjunción de las dos -la espada y la cruz- la civilización española.
     Faltaban en la Circular a los vocales de las Comisiones depuradoras de Instrucción pública los gritos de rigor con los vivas y los arribas al Caudillo de España por la gracia de Dios.


domingo, 26 de enero de 2020

Albarracín y el general Varela






            
Las Margaritas, Varela, Aranda, Pemán y Barrón entran en Teruel. 23 febrero 1938.

 José Enrique Varela Iglesias comenzó como corneta del ejército en los lugares de los tercios legionarios.
 Fue dos veces laureado por sus “hazañas” contra los moros luego mercenarios de las tropas que él mismo mandaba cuando ya era general.
Íntimo jovenzano protegido por Millán Astray, quien le apodaba “mi niño”.
            Protegidas siempre sus delicadas manos por unos guantes blancos.
            Formalista católico en las tardes chocolatadas con obispos franquistas.
            Solterón ministro del ejército hasta que al poco de acabada la guerra pegó un braguetazo de alcurnia industrial y dineraria con Casilda Ampuero Gandarias.
            Acabó siendo póstumo suegro del guitarrista Paco el de la Lucía años después de la muerte de quien ya había sido nombrado Marqués de Varela de san Fernando, caballero de la Gran Orden de san Lázaro de Jerusalén y Alto Comisario Alto Comisario de España en Marruecos, su virreinato.
            Sobornado junto a otros generales con cuentas millonarias por los servicios secretos ingleses en las negociaciones entre Hitler y Franco para entrar o no en la guerra europea, donde no estuvo exento el tododinero sin escrúpulos llamado Juan March.
            Imputado por genocidio por el juez Baltasar Garzón, víctima de todas las conjuras legulellas hasta que consiguieron separarlo de la judicatura.
           
            Todo un personaje el pitxa.

            Ahí lo tienen embotado en sus polainas, en el centro, generalando el desfile de su entrada en Teruel un 23 de febrero de 1938, junto a las damas margaritas y a José María Pemán, otro gaditado y responsable máximo de los tribunales depuradores, causante del atroz desmoche que se llevó por delante a todos los maestros, profesores de institutos y de universidades que molestaban para la causa presidida por el Gran Dictador, Caudillo de España por la gracia de Dios, según rezaban los duros y las pesetas de cuando entonces, hace cuatro días.
            Ahí lo tienen también junto a ese bufón encapotado y adornado por una bamboleante cruz cual si iniciaran un baile entre las minas mortuorias de una ciudad destrozada: Teruel.
           
            Unos días después de su entrada ensalzada en esta ciudad que nombraron después mártir, el Alcalde y Concejales de Albarracín, lugar donde había establecido su cuartel general el tal Valera durante su asedio a la ciudad mudéjar siempre bajo la protección de los bombarderos de la legión Condor, tenían una sesión solemne donde decían las lindeces que pueden leer en el documento que adjunto.

    El documento se conserva en el Archivo histórico municipal de Cádiz, donde está el “Archivo Varela”. Debo su conocimiento a la amabilidad y eficacia de su director Javier Fernández Reina.

 
Fedlicitación de Millán Astray a Varela. A.H. municipal de Cádiz.
 
Millán Astray en Salamanca, bien acompañado.

Millán Astray, militar excarcelado de cualquier frenopático, protegido por la parca disfrazada de sí mismo.


       En la felicitación por su ascenso el acta del Ayuntamiento de Albarracñin, entre otras lindezas de puro lenguaje fascista, dice:

      ... se trata de un General que aparte de estar en la entraña del pueblo por su culto espíritu de buen soldado amante de su querida España habrá de dejar escritas con letras de oro las páginas de la historia de la Nueva España que con hombres de este temple se está forjando, las constantes victorias del Ejército que manda, y el porvenir de nuestra querida provincia de Teruel que la canalla marxista ha querido aniquilar...
 






Felicitación del Alcalde y Concejales de Albarracín. A.H.M. Cádiz.                     

Varela con chilaba y guantes blancos. foto autor desconocido.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Castelfrío. Trincheras



Restos de las trincheras de Castelfrío. noviembre 2019.  foto cac.


            Con la primera nevada del año me he llegado hasta Castelfrío. Ha amanecido un día claro y el viento está en calma. El sol ilumina las tierras que vadea el río Alfambra.
           
Desde este lugar donde hundo mis botas en la nieve, metido en los restos de las trincheras picadas entre estas piedras lajas, tengo allá abajo Escorihuela, más lejos, hacia el norte y agazapados entre vales y regatos salpicados de chopos ya otoñales quedan Orrios y Villalba Alta. En la llanada hacia las cuencas mineras la torre de Perales y aún, a los pies de los molinos ventosos Cañada Vellida y el torreón ermitaño de Rillo y Fuentas Calientes escondido, y Lidón y Visiedo, el montículo de Argente y en la falda de la sierra Palomera, Camañas.
            Justo enfrente al otro lado del río donde van a parar los barrancos de este bien llamado Castelfrío queda Alfambra y su castillo arruinado, presidido por el santocristo elevado por la fiereza de un cura de rompe y rasga y aquí te espero pecador, que perdiste la guerra y lo purgarás.
            He querido llegarme hasta esta cota marcada por la última guerra civil. Hasta este observatorio de privilegio donde pasaron unos meses soldados maltrechados llegados, muchos, desde tierras en donde solo sabían de huertas sin heladas, naranjos y algarrobos.
            Se encontraron metidos en estas trincheras picadas por ellos mismos en donde no existen más que las piedras y las piedras.
            Algunas rocas más recias les protegían sin más cuando apoyaban su espalda mirando al este, hasta el otro lado del duro altiplano que llega hasta El Pobo y Cedrillas y, más allá, Sollavientos, otro nombre bien ajustado.
            Las piedras, laminadas, estriadas por los hielos, arrancadas a pico por unas manos que se iban aquebrazando por los sabañones, formaron los parapetos de vigilancia sobre toda esta vaguada que tengo ahí abajo, marcada ahora por los colores verdiamarillos de los chopos en su otoñada.
           
Castelfrío, al fondo. 2019. foto cac-
Pienso y pienso en las gentes de esos lugares que contemplo ahí abajo, de sus penurias en los inviernos de aquellos dos años primeros de la guerra y los que siguieron de hambre, frío, cárceles, dolor y muerte.
            Por aquí, justo por encima de donde me encuentro ahora, se tiraban en picado los aviones de aquella Legión Cóndor para sembrar la destrucción y la muerte, mientras experimentaban las armas que les servirían luego a Hitler y a su gente en una guerra más larga y aún más atroz.
            Allá enfrente, sobre las tierras arcillosas que llegan hasta Celadas, quedaron los lugares destruidos y las gentes en los senderos de los andares entre barrancas.
           
Masadas arruinadas, partidas por el camino entre Cedrillas y El Pobo. foto cac. 2019
Justo por ese camino asfaltado que atraviesa ahora entre el collado de esta sierra llegó la retirada, la reculada de las tropas republicanas ante tanto bombardeo, tanto desastre y aún tantas gentes asustadas por el temor del runrún causado ante una carga de la caballería del llamado Monasterio, que no supuso para él, hay que decirlo bien claro, más que un paseo de cuarenta kilómetros entre Rubielos de la Cérida y Alfambra. Los soldados republicanos se entregaban desarmados entre su artillería ya destruida, mientras otros más en retaguardia comenzaban su ascenso por estos parajes buscando el refugio y el rearme hacia Gúdar y el Maestrazgo. No faltaron a esta cita de angustia las tropas mercenarias conocidas por todos como los moros de Yagüe, con licencia en su nómina para el pillaje y aún persecución carnal sobre las mozas de estos lares. Algunas se escondían en desangeladas parideras de ovejas sin techumbres, arrancadas para encender los fuegos con sus vigas y así combatir el frío.
            Frío y frío y hambre y hambre.
            Trincheras en esta guerra que alguno llamó de las cotas. Estas cotas repobladas luego en los años cincuenta del siglo pasado por pinos, arrasados ellos mismos hace unos años por incendios propagados en los descuidos de las gentes y en los rayos incendiarios de las tormentas. Descuidados porque los incendios se apagan en verano, cuando hay que cuidar el bosque. Descuidados también por el abandono de la ganadería extensiva que tanto y tanto bien supone y que no hay manera que los politiquillos que pueden no la afronten.
            Es una tierra esta que clama y clama que aquí está, que lucha de manera firme por subsistir, que no es poco.
            Tierra dura y hermosa, de gentes recias, bien tiesas sobre estas trincheras curtidas por el viento, el frío, el sol que me da en la cara frente al valle, mientras llega la esperanza.

foto cac. noviembre 2019.