lunes, 14 de septiembre de 2026

Miguel Allué Salvador. Usurpador falsario de la Cátedra de Lengua y Literatura españolas en el Instituto de Teruel y en el Goya de Zaragoza.


Miguel Allué Salvador


   El trío de la falsificación

            Jorge Silvela y Loring, Marqués de Silvela. Subsecretario del Ministerio de Instrucción pública en 1914.

          José Victoriano Rubio Cardona, Catedrático de Lengua y Literatura española en el Instituto Goya de Zaragoza en 1914.

  Miguel Allué Salvador, Doctor en Derecho y Literatura en 1914.

Miguel Allué Salvador


 

 

 

          En la hoja de servicios de MIGUEL ALLUÉ SALVADOR (doc. 1),  conservada en el Archivo del Instituto Goya de Zaragoza (A.H.I.G.), escrita de su propia mano, quien fue Alcalde de Zaragoza, Director del propio Instituto en dos ocasiones, Presidente de la Diputación de Zaragoza, Subsecretario de Instrucción Pública, Presidente de la Confederación española de Cajas de Ahorros y Presidente de la Junta de Depuración de Maestros tras la guerra civil, entre otros, se lee

         Catedrático numerario de Lengua y Literatura españolas del Instituto general y técnico de Teruel en virtud de oposición y R.O. de … … … entre el 8 de mayo de 1914 y el 21 de mayo de 1914.

 

    No se cita ni qué tipo de oposición, ni la fecha de la celebración, ni resolución de la misma y tampoco la Real Orden.  Tan sólo se indica con puntos suspensivos (… … …)

 

      Hechas las averiguaciones oportunas puedo afirmar que las tres personas citadas al comienzo, Silvela, Rubio y Allué, cometieron un delito hasta hoy nunca denunciado.

 

   Cronología de los hechos.-

 

    1.-

José Victoriano Rubio Cardona ocupaba  la Cátedra de Lengua y Literatura españolas del Instituto Goya desde el 23 de noviembre de 1892.

         Nacido el 5 de marzo de 1860 en 1914 tenía 54 años. Durante los cursos escolares correspondientes a los años 1911, 1912, 1913 y 1914 venía arrastrando licencias por enfermedad, autorizadas por el Ministerio de Instrucción Pública.

         El 28 de febrero de 1914 el Subsecretario del Ministerio de Instrucción pública SILVELA LORING, en un oficio manuscrito y firmado por él mismo, le concede prórroga de la licencia que por enfermedad  solicita  JOSÉ VICORIANO RUBIO CARDONA.

         El citado Catedrático solía pasar su convalecencia en Teruel de donde era originaria su esposa y en cuya ciudad residía su familia política.

         MIGUEL ALLUÉ SALVADOR en este momento tiene 29 años. Es Doctor en Derecho y en Literatura.

         El 9 de junio de 1914 RUBIO y ALLUÉ solicitan conjuntamente, de su propio puño y letra,  y después de desechar varios borradores que constan en el A.H.I.G. la PERMUTA DE NUESTRAS ACTUALES RESPECTIVAS CÁTEDRAS DE LENGUA Y LITERATURA CASTELLANAS. 

         Con fecha 2 de julio de 1914 se conserva en documento mecanografiado, cuatro páginas escritas en doble folio, firmado por el Director del Instituto Goya, Doctor Arcaya,  en donde se lee

         DON JORGE SILVELA LORING, SUBSECRETARIO DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA POR R. O. DE ESTA FECHA (no se indica la fecha) S.M. EL REY Q.D.G. HA TENIDO A BIEN NOMBRAR EN VIRTUD DE OPOSICIÓN (no se indica fecha de oposición, ni aparece fecha de publicación en Gaceta de Madrid)  A DON MIGUEL ALLUÉ SALVADOR CATEDRÁTICO DEL INSTITUTO DE TERUEL CON ELSUELDO ANUAL DE 3.500 PESETAS.

         Más adelante el mismo SILVELA  escribe … SE PREVIENE QUE ESTE TÍTULO QUEDARÁ NULO y SIN NINGÚN EFECTO SI SE OMITIERE EL  CÚMPLASE (doc. 4) DEL DECRETO MANDANDO LAS DE POSESIÓN Y CERTFICACIÓN DE HABER TENIDO EFECTO EN LA OFICINA CORRESPONDIENTE.

         Dado en Madrid el 8 de mayo de 1914. (Es la fecha que utilizará Allué Salvador en su hoja de servicios como toma de posesión de la Cátedra de Teruel)

El Rector de la Universidad de Zaragoza, Royo Villanova, anotó según aparece en este documento el  CÚMPLASE.  (este imperativo es clave para aparentar legalidad según exige el propio nombramiento firmado por Silvela)

 

    Así quedó cerrada la farsa y comenzaba la usurpación de la Cátedra de Lengua y Literatura del Instituto de Teruel a favor de Miguel Allué Salvador y, por la permuta con José Victoriano Rubio Cardona, la del mismo nombre de Zaragoza.

         Hasta hoy.

 

2.-

         En las hojas de servicio de Rubio y Allué firmadas por ellos mismos consta que el 24 de junio ocupaban por R.O. su destino acordado por permuta. (No existe ninguna R.O. con fecha 24 de junio de 1914 publicada en Gaceta de Madrid))

          Hechas las averiguaciones e investigaciones oportunas puedo afirmar que no existe ninguna convocatoria a oposición de la Cátedra de Lengua y Literatura de Teruel ni con fecha 8 de mayo de 1914 ni nunca.

         Tampoco existe ninguna R.O. aludida sin fecha y citada por RUBIO CARDONA referida de 24 de junio de 1914.

         Nadie las ha podido leer en Gaceta alguna porque no existen.

         Todos los implicados aceptaron el escrito de SILVELA. Sin más.

 

3.-

 Con fecha 28 de julio de 1914 (Gaceta de Madrid de 30 de julio) aparece nombrado el tribunal que ha de juzgar la oposición a las Cátedras de Literatura de los Institutos de Lérida y Teruel. Se dan dos meses para poder inscribirse en las mismas, así como las condiciones exigidas.

No se indica en esta resolución ninguna fecha de convocatoria de las citadas oposiciones.

Ya en esta fecha, 28 de julio de 1914, hacía más de  dos meses que se había producido el nombramiento de ALLUÉ SALVADOR para Teruel y la permuta posterior citada de 24 de junio con RUBIO CARDONA.

Nunca fue convocada a oposición la Cátedra de Literatura del Instituto de Teruel ocupada por Rubio Cardona por la "permuta" con Allué Salvador que ocupaba la del mismo nombre del Instituto Goya de Zaragoza. En la hoja de servicio de ambos figuran sendas tomas de posesión, en Teruel y Zaragoza, con fecha 1 de julio de 1914

 

CONCLUSIÓN


El trío señalado al comienzo consiguió lo que cada uno perseguía

                   RUBIO se fue a vivir a Teruel.    

                   ALLUÉ ocupó para siempre la Cátedra del Goya.

                 SILVELA consiguió al poco, durante unos meses, ser Ministro de                                    Instrucción Pública.

 

 

CODA

    

      En 1932, dieciocho años más tarde de los hechos citados, alguien sabía de la trampa delictiva. 

  La Dictadura de Primo de Ribera ya no existía. España había instaurado la República en 1931.

 

    Era entonces Subsecretario de Instrucción Pública DOMINGO BARNÉS SALINAS. Remite un escrito al Director del Instituto Goya, con fecha 28 de marzo 1932,  reclamándole en virtud de qué clase de oposición obtuvo la Cátedra del Instituto Nacional de Teruel Don Miguel Allué Salvador. (doc. 5)

         Con fecha 2 de abril de 1932 el Director del Instituto Goya le comunica que  Miguel Allué Salvador obtuvo la Cátedra de igual denominación en virtud de oposición anunciada a turno libre cuyo expediente fue aprobado por R.O. de 8 de mayo de 1914 (Gaceta de Madrid del 13).  (doc. 6)

         El Director se limita a copiar lo que aparece en el expediente de ALLUÉ SALVADOR y el documento en que el Rector indicó el  CÚMPLASE requerido imprescindible por SILVELA. (no existe  ninguna Real Orden de 8 de mayo de 1914 ni aparece referencia alguna en la Gaceta de fecha 13 de mayo). Archivo Instituto Goya.


FINAL.-   

    Nadie se ocupó de comprobar la existencia de Órdenes Reales publicadas en la Gaceta de Madrid de 1914, ni si hubo convocatorias para optar a la Cátedra de Lengua y Literatura de Teruel, ni si apareció nombramiento oportuno, ni si se publicó en la Gaceta de Madrid la permuta. 

      Todos se cubrieron con la hábil trampa que el Subsecretario de Instrucción pública, Silvela, trazó con aquel CÚMPLASE al que todos se plegaron.

           Quienes años más tarde, en tiempos de centenarios y loas hacia el Instituto Goya de Zaragoza, copiaron lo que unos y otros decían y no acudieron a las fuentes originarias.

    Mientras tanto el rico Archivo de este Instituto está guardado en el sótano del mismo, expuesto a filtraciones de aguas fecales, organizado en estantes, sin catálogo y sin poder ser utilizado por los investigadores y cualquier ciudadano con la libertad que tendría si estuviera donde, con arreglo a la legislación vigente, debería de estar: en el Archivo histórico provincial de Zaragoza (AHPZ). El archivo del Instituto Cajal de Huesca se encuentra catalogado en el A.H.P.HU. y el del Instituto, ahora llamado "Vega del Turia" de Teruel, en el AHPTE (aunque no completo).


Documentos citados: 

 


doc 1.-   Primera y última página de la Hoja de Servicios de Miguel Allué Salvador a 15 de julio de 1940

 

                    

doc 2.- Uno de las últimas licencias por enfermedad que el Subsecretario Silvela le concede a Rubio Cardona. 26 enero 1914

   
doc 3.- Solicitud de permuta de cátedras firmada por Rubio y Allué.  9 junio 1914

José Victoriano Rubio Cardona, de pie a la derecha.

doc 4.- Documento en el que se acredita el nombramiento de Catedrático de Lengua  Literatura en el Instituto de Teruel en beneficio de Miguel Allué Salvador efectuado por el Subsecretario Silvela Loring. No se cita fecha en que se convocó y se efectuó la oposición, ni tampoco su ratificación en Gaceta de Madrid ni en qué fecha apareció la Orden Real.  Sí aparece el CÚMPLASE exigido  por Silvela y la ratificación del Rector de la Universidad de Zaragoza Royo Villanova.



doc. 5,    Requerimiento del Ministerio en 1932. 
doc. 6


domingo, 6 de septiembre de 2026

"Hay golpes en la vida, tan fuertes, yo no sé... golpes como del odio de Dios". (César Vallejo)

 

El cholo César Vallejo.

     Sí, fui hijo de la emigración.

    La sufrí en carne propia. En Valencia. Sentí cómo mis compañeros de aula me llamaban "churro" y aquella canción "me voy pal pueblo, hoy es mi día" con la que me señalaban. Llevaba el pueblo escrito en la cara como dijo el maestro Miguel Delibes.

    Era allá por 1953, diez años antes de este alegato que adjunto de la Inspectora Provincial de Enseñanza de Teruel. 

    Los franquistas en el poder de aquel momento señalaban el "exponente palpable del Magno Problema de la Emigración" que azotaba a las familias españolas.

    Hoy, los hijos y nietos y aun bisnietos de quienes sufrimos en aquellos tiempos el estigma de emigración, ahora, montados en sus peldaños gritan "que se vayan", "hay que cazarlos".    

    Cuando entonces a mí no me cazaron. Sigo vivo.

    Hoy arden los ribazos.




Ceuta en llamas. Año 2026



,

martes, 18 de agosto de 2026

LUCÍA, de Jorcas

 


       Sonaba el teléfono y su voz inconfundible decía "Soy Lucía, de Jorcas".  Y ya entonces era un proyecto detrás de otro, y otro y otro. Aquí y allá y en tal otro lugar.

Y Jorcas, siempre Jorcas.




Vuela alto, Lucía, entre Aliaga y Sollavientos, cual águila perdicera.
    Aquí estamos, protegidos por tu mirada. A la espera.




P

alomica Palomica
YouTube · Pastor de Andorra - Topic · 1 sept 2025

martes, 7 de julio de 2026

La Alfambra de hace 100 años. La primera edición del Fuero de Alfambra. Año 1926.

 



Manuscrito original del Fuero de Alfambra. Primera página.  Archivo La Seo Zaragoza. Edición de Clemente Alonso Crespo.  Fotografías de David Alonso Císter 


     Hace ahora cien años Alfambra vivió un tiempo de esperanza con la construcción de su lavadero público cubierto, con la llegada de las ansiadas aguas que manaron abundantes de las fuente con sus tres chorros, con el comienzo de la construcción del ferrocarril desde Teruel hasta Alcañiz, con actos culturales que anticipaban próximos años futuros, con el comienzo de las reivindicaciones de los sindicatos agrícolas, con el alzamiento de la voz en torno al pantano nunca nacido de los Alcamines y con la edición por primera vez del PADRÓN O FUERO DE ALFAMBRA que Manuel Albareda publicó en Madrid este año de 1926.
    Hace ahora CIEN años.
    Bien merecen todos estos acontecimientos un recuerdo en este momento. En entradas anteriores he hablado de algunos de ellos.
    Traigo ahora la portada de la primera edición del que, sin duda, es el documento más importante de la Historia de este territorio, cuando a finales del siglo XII se instaló aquí la Orden de Monte Gaudio que dio pie a la Encomienda de Alfambra.

Edición de Manuel Albareda y Herrera. Fuero de Alfambra. Año 1926


        Tuvieron que pasar muchos años para que el FUERO DE ALFAMBRA apareciera publicado de nuevo. Fue en 2019 cuando el texto que yo mismo había transcrito, y también adaptado a la lengua actual, se publicara de nuevo bajo el patrocinio del Ayuntamiento de Alfambra, entonces presidido por su alcalde Paco Abril.
        Aquí dejo a continuación el prólogo que puse al frente del mismo.
    
Edición de Clemente Alonso Crespo. Año 2019


lunes, 22 de junio de 2026

La Alfambra de hace 100 años. El ferrocarril que nunca fue.

 



La estación de Alfambra. Estado actual, El cerro del castillo al fondo. foto cac.



    Justo dentro de unos días, cuando Alfambra esté celebrando sus fiestas patronales a mediados de agosto, se cumplirán CIEN años de aquel decreto aparecido en Gaceta de Madrid de 12 de agosto que pueden leer a continuación. (El decreto está firmado en Santander el 8 de agosto de 1926, por el rey Alfonso XIII)

Más de 60 millones pesetas para el ferrocarril.

        El año 1926 fue muy importante para Alfambra. Se había levantado y ya estaba funcionando el lavadero, generosamente construido a costa del médico benefactor Enrique López Sancho, se licitaron las obras del ferrocarril que iba a unir Teruel con Alcañiz (que conectaría con Baeza y Lérida), comenzaron manar los tres caños golosos de la fuente para agua de boca, se instalaría la báscula de pesaje del almacén de remolachas dependiente de la azucarera de Santa Eulalia, se celebraban actuaciones teatrales en este y en los años siguientes. Además comenzaría a asentarse el sindicato obrero que ofrecía productos a mejor precio y empezaría a hablarse y a estudiarse la construcción del pantano de los Alcamines.

Noticia del sindicato en 1926.


Conferencia celebrada en Alfambra. 3 diciembre 1926


               Alfambra en 1928 llegó a tener censados 1480 habitantes. Hoy tiene 486.

    No faltaron los problemas. Ya en 1927, cuando se inauguraron las obras, se había producido un desajuste y el proyecto rondaba diez millones más de los sesenta que se citan en el decreto.

     En 1930 estaba construida la estación y el airoso puente de la venta que hoy goza de  protección por ser bien de interés cultural.

    Entre las gentes de Alfambra y alrededores reinaba el optimismo aunque en 1932 se paralizaron las obras.  Se retomaron un par de años después y entre los desfalcos en las empresas adjudicatarias y el desinterés de los momentos en 1935 se paralizó por completo. Al poco, en 1936, la guerra civil llenó de hambre y sufrimiento a estos lugares. 


Sindicato. 8 marzo 1926. Escribe Martín Crespo.


      Cien años después, ahora, en 2026, sólo quedan las estaciones como esqueletos rotos frente a los tiempos. Tan sólo la de Perales Alfambra está rehabilitada. Su edificio de reparación alberga una piscina climatizada, el de viajeros está destinado a albergue juvenil y hasta empresarial.


   
   Cien años después, para hacer pensar, en esta ruidera llena de bulos con que nos castigan todos los días.

  Para ampliar ir a




  1. Estaba construido con piedras labradas a la manera de las de la iglesia, hace unos días arregladas. En algún momento propuse que se limpiara y se pudiese ofrecer a cualquier visitante. Ya entonces estaba casi lleno de escombros. Ahora ya ni se puede reconocer.


lunes, 15 de junio de 2026

Alfambra (Teruel). Hace 100 años. "De cuando el Doctor López costeó a su cargo la construcción del lavadero"

 


Lavadero de Alfambra. Construido en 1925. Costeado por el Dr. Enrique López Sancho.


   La calle principal de Alfambra, la que recorre el pueblo, antigua carretera de Teruel a Alcañiz, se llama del Doctor López. 
    La figura de Enrique López Sancho, Catedrático que fue de Ginecología y Obstetricia en la Universidad de Valencia, es desconocida por la gente alfambrina.
   Pasaba alguna temporada en Alfambra donde descansaba con su familia y practicaba la caza de la codorniz.
   Preocupado por el déficit sanitario del lugar levantó y pagó con su propio dinero el lavadero que aún hoy se mantiene en pie, conservando la estructura y las semejantes pilas de antaño.
    Influyó, y mucho, para que llegara el agua de boca a la fuente de la que di cuenta en mi entrada anterior, justo ahora hace 100 años.
Clemente Alonso Crespo
http://clementealonsocrespo.blogspot.com

        En aquellos años construyó su casa. A ella se alude en el artículo que acompaño en "Teruel.diario" de fecha 12 de julio de 1926. Hoy aquella casa se mantiene en pie.



Memoria histórica. Memoria democrática. 
            
                               
Casa que fue del Doctor López, en la calle de su nombre. Alfambra.



Teruel diario. 12 julio 1926

                                                               




El médico Enrique López Sancho.  Benefactor de Alfambra





Enrique López Sancho (1862-1945)

 

Se tiene la idea de que la recuperación de la medicina en la Valencia del último cuarto del siglo XIX quedó frustrada a comienzos del siglo XX. La organización del mundo académico era centralista y muchos profesores deseaban ir a Madrid a ocupar los puestos mejor valorados. En Valencia se produjo efectivamente una falta de institucionalización científica y una disminución de la producción científica. Sin embargo, es cierto que la medicina del siglo XX sigue estando insuficientemente estudiada. Hubo personas y grupos que mantuvieron un nivel digno. Este es el caso de Enrique López Sancho, seguidor de la tradición de Francisco de Paula Campá y de Manuel Candela Pla, quien permaneció en su cátedra de Clínica ginecológica hasta 1918 siendo sustituido por Manuel Martí Pastor.

Enrique López Sancho nació en Valencia el 16 de agosto de 1862. Su padre era cirujano sangrador del entonces pueblo de Campanar. Más tarde estudió medicina e incluso llegó a hacer el doctorado en Madrid. Enrique tuvo una hermana y dos hermanos, Vicente y Emilio, que también se dedicaron a la medicina.

 

 

Tras estudiar el bachillerato en el Instituto de Valencia, Enrique ingresó en la Facultad de Medicina en uno de los momentos de mayor relieve de la escuela médica valenciana. Desde el principio se sintió atraído por la cirugía. Uno de sus maestros fue Miguel Más Soler, principal figura valenciana de la etapa inicial de la cirugía cavitaria y visceral posibilitada por la antisepsia. Estuvo en París con Lucas Championière y otras figuras médicas. Era un decidido intervencionista (1). López Sancho fue alumno interno por oposición en 1880. En 1886 obtuvo una plaza de médico en el Hospital Provincial por oposición, donde estuvo por un periodo de ocho años. Llegó a ser director facultativo del mismo (2).

En 1894 obtuvo la cátedra de anatomía topográfica o quirúrgica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago (3). Se trasladó de inmediato a Sevilla (4) y después a Cádiz donde desempeñó la cátedra de Medicina operatoria (5). Por concurso de traslado pasó a la Facultad de Barcelona en 1898, pero permutó la plaza con la de Alejandro Planellas y vino a Valencia como catedrático de Obstetricia y Ginecología en 1899, sustituyendo a Francisco de Paula Campá (6). Tenía entonces veintisiete años y mantuvo este puesto hasta su jubilación el 3 de septiembre de 1932 (7). Un año antes fue nombrado Decano honorario de la Facultad de Medicina de Valencia (8).

En un principio López Sancho ejercía como cirujano general, pero poco a poco se fue especializando en cirugía ginecológica. En 1898, por ejemplo, participó en el  Primer Congreso Hispano-Portugués de Cirugía (9) donde intervino aportando su experiencia con algunos enfermos de fístula salivar. Su actividad durante los primeros años quedó reflejada en la publicación Notas clínicas y estadísticas de los trabajos realizados en la sección de Ginecología de la Facultad de Medicina de Valencia. Curso 1904-1905 (10). En ella se cuenta que se hicieron setenta laparotomías y fallecieron seis enfermas. Se informa también de que las enfermedades más frecuentes fueron las infecciones del aparato genital y los epiteliomas de cuello de útero. Fueron asistidas 294 mujeres y se practicaron 165 intervenciones quirúrgicas.

López Sancho desarrolló una amplia labor científica y llegó a publicar muchos trabajos, aunque se carece de momento de un listado completo de los mismos. Hizo detallados estudios sobre el drenaje intraperitoneal y el desagüe intraperitoneal en las laparotomías ginecológicas. Logró reducir la mortalidad postoperatoria, pero trató de depurar la técnica con el fin de evitar hemorragias y exudados.

López Sancho fue uno de los primeros ginecólogos que empleó la raquianestesia en las laparotomías. Sobre el tema impartió una conferencia en el Instituto Médico Valenciano (11) en 1920 que se publicó después en la Revista Española de Obstetricia y Ginecología. También fue uno de los que se mostró partidario de movilizar a las laparotomizadas al tercer día, contrariamente a lo que sucedía entonces, que eran doce días o más. Fue uno de los introductores en Valencia del uso terapéutico del radio. En concreto lo empleó por vez primera en 1913 en una enferma con epitelioma de cuello de útero. En la segunda década del siglo XX comenzó a haber en España una preocupación por los cánceres y su tratamiento.

En abril de 1913 se celebró en Valencia el tercer Congreso Nacional de Ginecología, del que López Sancho fue su presidente y organizador (12). En 1921 publicó El desagüe intraperitoneal en las laparotomías ginecológicas. En él señala que de 1.622 laparatomías practicadas hasta el 1º de marzo de 1921 arroja, en la primera etapa antes de perfeccionar e implantar debidamente el desagüe peritoneal, el 12 por cien de mortalidad entre 160 laparatomías; 8 por cien entre 342 en las que se prodigó el drenaje; 4 por cien entre 120 últimamente practicadas, en las cuales "se ha desterrado el desagüe cada vez con mayor fuerza y convicción" (13).

En 1924 se publicó su Tratado de Ginecología general clínica, un volumen de más de quinientas páginas, editado en Barcelona, que gozó de gran difusión en su época. Está prologado por el catedrático de Ginecología de París J.L. Faure. Divide su contenido en nueve capítulos: 1. Concepto e importancia de la Ginecología. 2. Anatomía del aparato genital. 3. Estudio biopatológico de la serosa peritoneal, en sus aplicaciones a la Ginecología. 4. Fisiología del aparato genital. 5. Semiología general. 6. Etiología y patogenia. 7. Diagnóstico general. 8. Tratamiento de las ginecopatías en general. 9. Pubertad. En el prólogo López Sancho señala:

"Es necesario haber pasado personalmente por las etapas evolutivas que ha recorrido nuestra especialidad, para sentir muy hondamente el triunfo alcanzado, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de las lesiones genitales. En mi época de estudiante, practicó la primera laparatomía ginecológica en esta ciudad el Profesor clínico de nuestra Escuela de Medicina, D. Miguel Más, en el año 1882. Parecíame imposible que aquella operada pudiera reaccionar ante la enorme abertura del vientre, para dar salida a un quiste de grandes dimensiones. Rodeados de la atmósfera antiséptica del spray; empleando servilletas, previamente sumergidas en líquidos antisépticos; las manos desnudas con el epidermis deteriorado por la acción de las substancias microbicidas, etcétera, etcétera, prácticas sucias, inútiles y perjudiciales, para venir a confesar, después de largos años de estudio, que la salvación de la operada se encierra en la fórmula sencilla de no hacer nada, dejando las cosas como la Naturaleza las presenta, con la simplicidad más candorosa. Y en estas condiciones, se ha llegado a la perfección casi absoluta, pues bien puede decirse así, de la técnica de la moderna operatoria, por los resultados que ofrece..." (14).

En 1931 se publicó la segunda edición ampliada en dos volúmenes con el título Tratado de Ginecología general y especial. López Sancho cedió los derechos de la obra a la Asociación Valenciana de Caridad, que había fundado otro médico, José Sanchís Bergón (1860-1926) y que dirigió su hermano Emilio (15).

En 1828 López Sancho dio el discurso inaugural de curso de la Universidad de Valencia sobre La Orientación quirúrgica (16). Habla del trípode quirúrgico formado por la Anatomía, la Técnica y la Antisepsia, así como de las responsabilidades del cirujano y de los sinsabores que en algunos casos trajo la anestesia. Borrás (17) destaca un párrafo que merece ser reproducido: "Conceder agilidad a la mano tosca y gruesa, dar fuerza y precisión a la mano delgada y nerviosa, aprender a ejecutar con la mano izquierda lo que la derecha fácilmente ejecuta, aun representando un progreso necesario, no es el todo de la rapidez. Porque en ciencia viva interviene el cerebro e interviene también la consciencia, y ella mide, con la ciencia, la sucesión y el tiempo de todas las maniobras del cirujano. Así, pues, se necesita concepto claro de la lesión; concepto preciso no sólo del diagnóstico de momento, sino del porvenir de la lesión y del enfermo; indicación limpia de la manera de obrar, que es única e inequívoca, y ejecución correcta y ordenada, de cuyo sabio proceso depende la salud, la vida o, en caso contrario, el fracaso, la impotencia funcional o la deformidad anatómica”.

En 1929 participó en el III Cursillo de Traumatología y Cirugía Ortopédica en el Hospital provincial de Valencia (18).  En 1931 fue miembro organizador del Congreso Hispano-Portugués de Tocología y Ginecología que se celebró ese mismo año en Madrid (19).

López Sancho presidió el Instituto Médico Valenciano desde 1905 (fue elegido en diciembre de 1904) a 1910. Durante su mandato se solucionaron los problemas que rodearon la donación de Faustino Roel para premios. Aumentaron las actividades consistentes, sobre todo, en cursos sobre temas especializados o conferencias. En 1906, por ejemplo, hubo varias de tema ginecológico y obstétrico y un curso sobre "Asuntos ginecológicos" que impartió Manuel Martí Pastor (1876-1952). En marzo de 1907 el propio López Sancho dio una conferencia sobre Una nueva operación para corregir los prolapsos genitales, y Vicente Pallarés Iranzo (1882-1953) otra sobre Juicio crítico e indicaciones de la histerectomía abdominal. El año de 1909 fue especial. Los estudiantes de la Academia Médico-Escolar refundaron su Asociación y se vincularon al Instituto. Nada más empezar el año, encabezados por Salvador Monmeneu, comenzaron a organizar un acto en homenaje a Charles Darwin al conmemorarse el centenario de su nacimiento. Desde los inicios tuvo connotaciones progresistas y anticlericales. Invitaron a Amalio Gimeno, Odón de Buen y Miguel de Unamuno. Finalmente fue este último el que se trasladó a Valencia. Los estudiantes tuvieron de su lado a Peregrín Casanova, propagador del darwinismo en España, el diario republicano El Pueblo, y al Ayuntamiento republicano de Valencia, excepto los concejales y funcionarios más conservadores. También recibieron ayuda económica del Instituto. Finalmente el acto se celebró en febrero en el Paraninfo de la Universidad con la participación de Unamuno, Juan Bartual, Peregrín Casanova y Eduardo Boscá. Se implicaron además Peset, Pastor, Morote, Gil y Morte y Concepción Aleixandre, una de las primeras licenciadas de España. El acontecimiento tuvo mucha repercusión en la prensa local y nacional tanto a favor como en contra. Finalmente se publicó un número especial de Tribuna médica, órgano de la Academia Médico-Escolar, que recogió, entre otros, las intervenciones de la noche del 22 de febrero. No obstante, parece que como Sociedad, el Instituto no se implicó demasiado; sí lo hizo un buen número de sus asociados.

Ese mismo año tuvo lugar en Valencia la Exposición Regional. Amalio Gimeno Cabañas visitó la ciudad para poner la primera piedra del nuevo edificio de la Facultad de Medicina. El Instituto fue el encargado de organizar el homenaje.

López Sancho ingresó en la Real Academia de Medicina de Valencia el 28 de junio de 1903. El tema de su discurso fue Apendicitis. Tratamiento quirúrgico. Le contestó el catedrático de José Machi Burguete. En esta misma institución López Sancho contestó a su vez los discurso de ingreso de Lorenzo Colomer Peris en 1914, Francisco López Vicent en 1926, y Pedro Tamarit Olmos en 1928 y de Nicasio Benlloch en 1934. Fue su presidente entre 1928 y 1930.

En 1926 prologó el Tratado de Ginecología de Emilio Forgue y Jorge Massabuau, versión española de Manuel Portaceli y Ortells. (Barcelona, Pubul, 1926). En 1901 prologó el Atlas-manual de cirugía operatoria de Otto Zuckerkandi, traducida al castellano por Rafael Martínez Seguí (Valencia, Pubul y Morales, 1901).

En el diario El Sol aparece como concejal del Ayuntamiento de Valencia nombrado después de cesar a los concejales Republicanos, Demócratas, Albistas, Conservadores, Jaimistas y Tradicionalistas( 20). También le fue concedida la Gran Cruz de Isabel la Católica por la organización y presidencia del III Congreso Español de Obstetricia, Ginecología y Pediatría.

Según un alumno suyo, que fue interno, era un trabajador incansable, "se desvivía por sus enfermas y operadas, y en casos graves acudía a la sala a cualquier hora del día o de la noche, pues la dirección y el cuidado de sus casos no lo delegaba más que en su ausencia. Era muy sentimental; sufría cuando se agravaban o fallecían sus operadas” (21).

Murió en Valencia el 18 de marzo de 1945.

José L. Fresquet Febrer. Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero (Universitat de València-CSIC). Abril de 2014.