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martes, 1 de febrero de 2022

Tribunal de responsabilidades politicas. La justicia al revés.

 Ángel Sánchez Batea.-

     1.- En 1941 se le abre expediente de Responsabilidades políticas.

    2.- El 29 de mayo de 1943 es fusilado en virtud de la sentencia del Sumarísimo 2982-40.

    3.- El 30 de junio de 1945 se dicta sobreseimiento de Responsabilidades políticas.

    4.- El 31 de agosto de 1946 se comunica AL INTERESADO el sobreseimiento.

          ... lo dicho, la justicia al revés.

 

 — El 9 de febrero de 1939 el régimen franquista aprobó el texto legal de la Ley de Responsabilidades Políticas. Esta medida legal, que venía a ampliar y revisar la Ley de Incautaciones de Bienes (1937), fue la base sobre la quelos vencedores de la guerra aplicaron una intensa represión económica sobre los vencidos. Miles de familias se vieron inmersas en complejos procesos judiciales que, en muchos casos, les condenaban a pagar importantes sanciones económicas si no querían perder todos sus bienes.

 

Original en A.H.Teruel.

 



 

 

 

 

jueves, 7 de mayo de 2020

Cartas a mis hijos desde la cárcel. Ángel Sánchez Batea




Carta de Ángel Sánchez Batea a sus hijos. Archivo Jaurés Sánchez Pérez



    
     Jaurés Sánchez Pérez vive en Teruel. Tiene noventa y un años y una memoria prodigiosa. En los primeros días de la sublevación franquista de 1936 su madre, María, y su hermana Pilar de diecisiete años fueron fusiladas y sus cuerpos arrojados al lugar donde hoy se conoce como Pozos de Caudé.
       Su padre, Ángel Sánchez Batea, destacado socialista y fundador de la casa del pueblo de Teruel tuvo que refugiarse en los campos cercanos al luga en aquel julio de 1936  donde se encontraba segando centeno.
           En marzo de 1939 fue hecho prisionero y llevado al campo de concentración de Albatera. Ya no volvería a ver a sus hijos Volney, de trece años y Jaurés de nueve en aquel entonces.
         Sufrió torturas múltiples que lo llevaron al límite de la vida y pasó por las cárceles de Valencia, Teruel y Zaragoza donde, con las consecuenias de los tormentos y privaciones fue fusilado en Zaragoza la madrugada del 29 de mayo de 1943.
         Quedaron huérfanos Volney, con dieciete años y Jaurés con trece. Salieron adelante como pudieron.
        Hoy sólo queda Jaurés. Conserva como un tesoro ochenta y una cartas que escribió su padre desde las cárceles en donde le tocó sufrir prisión y penurias. Sin duda son un tesoro y una viva memoria.
        Reproduzco aquí una de aquellas tarjetas que le dejaban escribir cada cierto tiempo, en el mejor de los casos cada semana y únicamente dirigidas a su hijo Volney porque no estaba autorizado a escribir a nadie más.
        Transcribo la que escribió el día veinticuatro de octubre de mil noveciento cuarenta y tres. El día anterior se hacía celebrado  el juicio Sumarísimo ante el Consejo de guerra en que fue condenado a muerte.
       Un documento que nos hace reflexionar.

 
 
Para conocer algunos datos de Ángel Batea remito a los enlaces que siguen

Clemente Alonso Crespo: Teruel. Ochenta años después ...

https://clementealonsocrespo.blogspot.com/2017/12/teruel-ochenta-anos...



Clemente Alonso Crespo: Ángel Sánchez Batea. Socialista de ...

https://clementealonsocrespo.blogspot.com/2018/07/angel-sanchez-batea





Transcripción textual. Se respeta la sintaxis y la ortografía de la carta original.



Zaragoza 24. 10. 42
            Queridos hijos y demas familia. He recibido lo tuyo del 21 y me encuentro casi la sorpresa de que la tia esta enferma. Lamento que pueda tener algún desenlace desagradable. Ayer día 23 fue mi consejo[1] pues parece que se presenta de bastante gravedad pero por la presente no puedo deciros cual sera mi condena, aunque presumo de que sea excesivamente grave pues todos los buenos amigos[2] que por hay por eso y también amigos se han conducido como yo esperaba asi que no me ha cogido de sorpresa pues como en todas os digo a cumplir como buenos y la verdad algún dia se habrira pasado a la otra ya os dire lo que haya con la seguridad completa a la tia que se anime y haber si a la otra me constastais mas favorablemente de todas formas podeis ir preparándoos para malos vientos. He sentido de que no hayais podido venir porque de esa forma os hubiera podido abrazar y daros unos besos no os estrañe mi forma de escribir lo ago con mucha presión y sin mas por hoy muchos recuerdos para todos recivi las 10 pesetas.
   buestro padre

[1] 23 de octubre 1942. Fue condenado a muerte. El Consejo de guerra, la redacción del acta y la sentencia llevan la misma fecha, 23 de octubre. La sentencia recoge íntegro el informe del fiscal Félix Solano Costa. Se le asignó un abogado defensor de oficio por el propio tribunal, que era un teniente del ejército. Fue asignado veinticuatro horas antes de la celebración del Consejo Sumarísimo, sin ni siquiera tiempo para conocer el expediente. No hubo ningún tipo de defensa por parte del mismo ante el tribunal compuesto por jefes y oficiales del mismo ejército.
    Ángel Sánchez Batea conoció en el mismo juicio su condena a muerte, así como las condenas de los demás encausados. Lo ocultó a sus hijos en ese momento.

[2) A.S.B. ironiza con “sus amigos”. Hace referencia, para evitar la censura, a tantos y tantos como lo han culpabilizado y habían declarado en su contra durante la instrucción del Sumario por el juez Antono Rodríguez Pineda. Muchas de las declaraciones fueron obtenidas con torturas. Para conocer esta circunstancia no hay más remedio que acceder  al Sumarísimo 2982-40.
  A pesar de todo anima a sus hijos a “cumplir como buenos” y afirma que la verdad se abrirá paso. Aún así intuye los malos tiempos que vendrán después. No tiene más remedio que admitir su estado de ánimo, diciendo a sus hijos que les está escribiendo con mucha presión. Quizás si hubiera puesto otra palabra en vez de “presión” la censura se lo hubiera tachado.
Lamenta no haber podido dar un abrazo a sus hijos al no haber podido acudir al acto de la celebración del juicio Sumarísimo.
Fue fusilado en la madrugada del 29 de mayo de 1943 en las tapias del cementerio de Torrero, mirando al monumento a Joaquín Costa. Sus restos fueron tirados en una fosa común.

Carta de Ángel Sánchez Batea a sus hijos. Con abundante tinta por acción de la censura. Archivo  Jaurés Sánchez Pérez.




lunes, 9 de julio de 2018

Ángel Sánchez Batea. Socialista de Teruel. Fundador de la Casa del Pueblo. Fusilado en 1943.


Memorial en el cementerio de Torrero. @ cac.






   Ángel Sánchez Batea. 

  Socialista de Teruel.

  Fundador de la Casa del Pueblo.

  Fusilado en 1943.



 
     Ángel Sánchez Batea tenía un temple de acero. En el tajo era un rayo. Labrador sin tierra suficiente para poder comer se enganchaba al trabajo en cuanto se le ponía por delante. En verano siempre andaba de cabezalero de los peones dándole a la hoz en los arreñales de centeno o de espelta, en primavera amorrado sobre el surco en el escardeo de remolachas y, en los largos inviernos turolenses, recogiendo los leños de las carrascas preparadas para el carbón y entalegando piñas calefactoras.
            También era templao a la hora de plantarse ante el cacique tierrantón de turno y exigirle un pago justo por el trabajo y por el de sus compañeros, tildados de rastrapajas y destripaterrones por los poderosos de siempre.
            Desde pequeño sintió la necesidad de saber, de conocer, de aprender de unos y de otros, de superar los conocimientos mínimos que le habían ofrecido los pocos años en que pudo asistir a la escuela.
            Conoció la necesidad de asociarse para poder reivindicar derechos y con otros fundó la sociedad “El Progreso” y la Casa del Pueblo. Por eso el sindicato agrícola católico, los caciques que lo dominaban y los curas requetés que allí tenían su nido lo respetaban y lo temían cuando, erguido y fibroso, hablaba como un obispo y les decía a la cara las verdades del barquero. A la hora de manifestar los derechos sobre los bienes de propios y las tierras sin cultivar, manifestaba la necesidad de tierras para conjurar la crisis de trabajo y combatir el hambre y la emigración sin remedio.
            La Casa del Pueblo fue su auténtica escuela. Libros, charlas, exposiciones, representaciones teatrales, mítines y compromisos sociales le llevaron a conocer los principios socialistas y los procesos alcanzados por la sociedad francesa representada por Jean Jaurés y Volney.
            Hombre honrado de principios éticos firmes y laicos fue defensor desde el primer día de la República española que representó, en aquel 14 de abril de 1931, una esperanza de vida para las gentes honradas y humildes de Teruel.
            Teruel, en los últimos años de la dictadura primorriberista no tiene un servicio de aguas eficaz, sus fuentes están secas, las calles y plazas se encuentran en la inmundicia aunque se construya por entonces la escalinata y la plaza de toros.
            Será con la llegada de la República cuando aparece el interés por la escuela, por roturar el pinar grande para que deje de ser coto de caza de los de siempre, para que se diferencie entre religión, clericalismo y teología, para que mediante la fundación de la sociedad El Progreso los aparceros y jornaleros puedan defender sus derechos, para que las tierras sin cultivar se entreguen en usufructo distribuido entre los agricultores, para que se pavimenten las calles, para que incluso se protejan los conventos de los franciscanos, de las claras, de san Nicolás, en los sucesos revolucionarios que incendiaron templos españoles por aquellos días de finales de 1930 y comienzo de 1931, para que desde el semanrio “Adelante” se dé cuenta a la población de las actuaciones socialista en el Ayuntameinto y la Diputación turolenses.
            Allí está Ángel Sánchez Batea como representante elegido. Allí está con su temple, con su ética, con su honradez, con su laicismo, con su anticlericalismo, con sus principios de justicia social tan arraigados que hasta le llevan a poner a sus hijos los nombres de Voleny, Jaurès y hasta Amor a su hija más pequeña, certificando así los valores aprendidos en una escuela de vida que fue la casa del Pueblo de Teruel en la que siempre estuvo en primera línea, desde su puesto de concejal en 1931 y 1932, defendiendo los principios socialistas de su candidatura a la hora en que manifestó que la corporación municipal no participara representada en ningún acto religioso, en la supresión de contratos privilegiados de los gestores munícipes, en la regulación del precio del pan, en la secularización del cementerio, en que las órdenes religiosas pagaran impuestos por sus privilegios, en dotar de fuentes públicas a la población, en la reivindicación de la jornada laboral de coho horas, en la construcción de viviendas.
            Por todo ello, como recogió el periódico “Acción” el 29 de noviembre de 1932, llegó a sufrir una agresión física que se negó a denunciar pese a que recibió un anónimo en donde se decía que “algunos aristócratas y un abogadillo estaban detrás”.

     Y el domingo 19 de julio de 1936 la sublevación franquista comenzó a segar la vida a balazo tieso de tantas y tantas personas, hombres y mujeres, de Teruel.
            Ángel Sánchez Batea estaba aquel día en el tajo de la siega por la partida de Pinilla y tuvo que cobijarse en el refugio leñero del Mansueto.
    Fue entonces comenzó su tragedia.
Sentencia incluida en el extenso expediente del "Juicio sumarisimo. Original en AHTJZ. @ cac.
   Como no lo pudieron matar a él el caciquismo militar de requetés católicos y falangistas esbirrados en las madrugadas de la camioneta amarilla, metieron las balas en los cuerpos de su esposa María a los pocos días de la sublevación y enseguida de su hija María Pilar, de tan sólo diecisiete años.
   Quedaron solos Volney y Jaurés, de once y nueve años. La hija pequeña, Amor, había fallecido un tiempo antes.
    Ángel Sánchez Batea después de refugiarse en el Mansueto fue a parar a la Puebla de Valverde  y aguantó unos meses entre aquellas fuerzas de milicianos voluntarios llegados desde tierras valencianas. Socialista de principos y ugetista militante estuvo cortando leña de carrasca para servir en la intendencia de la “columna de hierro”.  No le faltaron discrepancias con los cenetistas y en abril de 1937 ya se incorporó a Alcañiz con sus compañeros de militancia, donde ocupó un puesto en la corporación municipal cuando fue nombrado Gobernador de Aragón Ignacio Mantecón.  Allí estuvo hasta finales de año cuando las tropas republicanas tuvieron que replegarse y Mantecón tuvo que desplazarse hasta Mora de Rubielos.
     Ángel Sánchez Batea estuvó allí mientras los evacuados iban llegando desde Teruel en la ofensiva en que las tropas republicanas lanzaron para conquistar la ciudad. Allí permaneció hasta el catorce de enero de 1938. Fue entonces cuando Mantecón le nombró Presidente del Consejo municipal de Teruel, y se dedicó principalmente al abastecimiento de alimentos y necesidades primarias de los habitantes que quedaban en la ciudad destrozada. Poco pudo hacer porque el 18 de febrero tuvo que salir de la ciudad que sería dos días más tarde ocupada de nuevo por las tropas sublevadas.
   De nuevo en Puebla de Valverde prestó servicios a la República formando parte de la junta clasificadora de los evacuados turolenses. Luego actuó en Valencia en el S.I.M. como Presidente de Frente antifascista de Teruel. En ese servicio de información estuvo hasta que los sublevados ganaron la guerra que ellos mismos iniciaron y trató de salir en los barcos que nunca llegaron del puerto de Alicante. A finales de abril ya estaba en el campo de concentración de Albatera y, de inmediato, él y trece más cayeron en un expediente de juicio sumarísimo del instaurado Tribunal número dos de Teruel, con sede en Valencia, que instruía un falangista melillense devenido en alférez juez, conocedor de los servicios que podían prestarle los policías sociales Ferrer, Herrero, Magín y otros preparados por agentes esbirros de la Gestapo llegados de la mano del nazi cuñadísimo Serrano Suñer. 
   (Ver http://clementealonsocrespo.blogspot.com/2018/06/teruel-guerra-civil-rosario-calve.html
 
      Las humillaciones, las torturas, los asesinatos llevados a cabo por estos agentes condicionaron la firma de las denuncias que unos y otros hicieron contra unos y contra otros.
 Todo lo denunciado en esos miles de folios es falso, todo es mentira, todo es infamia como se puede ver en la documentación oportuna hoy accesible en el Archivo del ejército.
 Al único que no le lograron sacar una denuncia contra los demás, el único que no firmó, fue Ángel Sánchez Batea. 

En 31 de octubre de 1941, estando preso en Zaragoza, esperando el juicio que se celebró el 23 de octubre de 1942, consiguió hacer llegar una declaración ayudado por otros presos.
 No sirvió de nada puesto que la sentencia, firmada por cinco militares ese mismo día, ya estaba dictada de antemano por aquel que la redactó, el falangista Félix Solano Costa, nombrado expresamente para ello.
 Las penas de los encartados oscilaron entre treinta años de reclusión y pena de muerte.
Ángel y siete más fueron fusilados el 29 de mayo de 1943 en las tapias del cementerio de Torrero, en Zaragoza. 
   Transcribo a continuación algunos párrafos firmados, ahora sí, por Ángel Sánchez Batea, que aparecen en la documentación del Archivo militar de Zaragoza
al ser detenido por la Guardia civil en el campo de concentración de Albatera (Alicante) por mandato del juez especial de Teruel Don Antonio Rodríguez Pineda, se me trasladó a Teruel atado de pies y manos y con los ojos vendados, diciéndome que me encontraba en Málaga y que era el responsable de todos los crímenes que en Málaga se habían cometido, tratándome como si hubiera sido el mayor monstruo de la naturaleza, teniéndome cinco días sin comer y atado por la espalda, dándome una paliza que permanecí diez y ocho horas en los sótanos del gobierno civil sin conocimiento, estando en esas condiciones por espacio de cuatro meses, es decir desde el 11 de octubre de 1939 hasta febrero de 1940.
  … el 19 de junio de 1940 se me trasladó a la Prisión celular de Valencia y el 20 de septiembre del mismo año a la Comisaría de dicha capital, donde estuve, no “incomunicado” sino “secuestrado”, dándome alrededor de unas treinta palizas, algunas los mismos encartados en este Sumario, debido todo ello al terror impuesto por el Juez y la Policía, hasta llegar a perder mis facultades mentales, colocándome  despojado de todas mis ropas con los brazos sobre una mesa y cuando el cuerpo estaba completamente amoratado me daban los golpes en las rodillas, tobillos y cabeza hasta el extremo de quedarme sin sentido habiendo diagnosticado el Doctor Serrano (de la Prisión celular de Valencia) que me habían roto los tímpanos.
… con objeto de envenenar la opinión pública se hizo correr del declarante toda clase de propaganda en la prensa y se me sacó por las calles para presentarme como tal responsable hallándome ajeno a los hechos…
… el Agente de Policía Don Antonio Ferrer me atropelló diciéndome que me hacía responsable de varios asesinatos y que de allí saldría muerto si no firmaba la correspondiente declaración preparada por él de antemano.
… el día 4 de marzo de 1941 me dio tales golpes que arrojé por la boca de tres a cuatro litros de sangre quedándome en tal estado que tuvieron que ponerme cuatro inyecciones de aceite alcanforado y doce de  Silicato hasta el día 28 del mismo mes en que fui conducido de nuevo a la Celular donde continuaon dándome otra sesión de inyecciones debido al mal estado en que me encontraba. … … … 

El general Monasterio confirma la sentencia. Original en AHTJZ. @ cac.

Recibido el "enterado" de Su Excelencia el Generalísimo "por la gracia de Dios", Ángel Sámchz Batea fue pasado por las armas a las 6h. 30m. del día 29 de mayo de 1943.

     Ya es hora de conocer la Historia

   Hablaremos de estos hechos en las Conversaciones en Orrios los próximos días 4 y 5 de agosto.


 http://clementealonsocrespo.blogspot.com/2018/06/conversaciones-en-orrios-2.html