lunes, 20 de junio de 2022

Teruel. "Yugos quisieron poner gente de la hierba mala. Yugos que habían de dejar rotos sobre sus espaldas" (Miguel Hernández)

 

 

El Torico estrellado.

                Gentes y gentes, veces y veces hemos pasado junto al totem diminito símbolo de la ciudad. Sabemos que está ahí. No le hacemos caso porque es algo tan nuestro que lo llevamos con nosotros sin darnos cuenta.

    En torno a él, bajo los porches sostenidos por las columnas pétreas, en la entrada a las calles radiales de su pentagonal plaza, refugiado en distintos lugares, observando el ir y venir de mis paisanos de la ciudad y de los pueblos provinciales, he tomado notas para mis trabajos históricos y literarios, he rememorado historias pasadas encontradas en los archivos que se me hacen presentes cuando piso estas piedras, cuando acaricio estas columnas, cuando hago vívidos tantos hechos pasados de una Historia de las gentes de cuando entonces y de cuando ahora.

    Y guardo silencio. Un silencio de memorias pasadas y presentes que me acompaña siempre, una y otra vez, y otra y otra.

 

     Hoy el silencio me lleva a contemplar estas imágenes que nos ha dejado una conmemoración en la que pusieron sogas a la columna pétrea y consiguieron ahorcarla. 

     Se vino abajo y el Torico se hizo pedazos.

     Hoy es más torete que Torico. 

 

La alcaldesa Emma Buj, cual vestal destronada, a los pies de la media columna. junio de 2022.

 
   
El Alcalde José Maicas Lorente, nombrado en 1938 por el ejército sublevado.

Las sogas ahorcaron la columna y el Torico dejó su estrella y se estrelló.



lunes, 13 de junio de 2022

Orrios. Más Coplillas de Don Marcial Gil Vicente

 

 

 

               Ni siquiera cuando estuvo escondido en el granero-pajar de Torre de las Arcas perdió su buen humor.  Aquí dejo un ejemplo con cuatro coplillas referidas a Orrios.


  175.  Cantando quiero decirte

lo dulce que es este pueblo

por las nogueras que tiene

y por la miel del Pozuelo.



 178. La jotica aragonesa

todos la himos cantado

y a Fulgencio y Cachumeno

ninguno les ha ganado.

 


 

183. Si los de Orrios son tontos

que culpa les tiene nadie

a un conde ponen dulero

y a un tonto ponen alcalde. 


 


181. Cómo se acostaría anoche

Antón el de la Taraya

que fue a labrar a la vega

y se dejó el aladro en casa.

 


 

 


lunes, 6 de junio de 2022

Orrios. Don Marcial Gil Vicente, de nuevo y otra vez. Los vecinos avalan a su paisano.

 ¿Seríamos capaces de avalar hoy lo que firmaron nuestros antepasados?

 

El Maestro Don Marcial Gil Vicente rodeado de alumnos.

 

Transcripción textual del documento escaneado.

 

   Exmº. Señor Juez del Juzgado Militar de Funcionarios nº 23. Valencia

 

       Los firmantes del presente documento mayores de edad, y vecinos de esta villa de Orrios (Teruel), tienen a bien, dirigirse a V.S. con el fin de colaborar para conseguir la justicia en el sumario y proceso que ese Juzgado tiene incoado contra Marcial Gil Vicente, natural de esta localidad, afirmando referente a su persona y actos:

              Que vivió entre nosotros hasta que resolvió estudiar; después como estudiante y profesional pasó todos los veranos, sus vacaciones en esta villa; que el 18 de julio del año 1936 se encontraba aquí como tenía costumbre; y que se ausentó el 15 de agosto del mismo año a incorporarse a su cargo de Maestro Nacional, que ejercía en Sueca –Valencia-

               Que el día 16 de noviembre de 1941 llegó a esta localidad. Donde ha permanecido hasta el 13 de marzo de 1942.

            3º Que siendo esta una población de unos 110 vecinos, todos nos enteramos de actos y palabras de los demás; y afirmamos que los de Marcial nunca fueron contrarios a los Poderes constituidos; que siempre fue un hombre cordial y humilde aunque de concepciones democráticas y justicieras.

               Que reuniendo las expresadas condiciones, la mayoría de vecinos de esta villa, avalan en un todo sus actos, y solicitan de V.S. que le sea concedida Libertad Atenuada, ya que además de su edad avanzada, se encuentra enfermo de reuma. Y

               Muy convencidos de que al realizar este acto prestamos un buen servicio a España nos dirigimos a V.S. cuya vida guarde Dios muchos años.

 

                                   Orrios a 20 de abril del año 1942.

Siguen las firmas que se muestran en el documento escaneado.

Una nota manuscrita del cura de Orrios dice:

Del año 1936 hasta el 41 nada puedo decir ni en pro ni en contra pues no regía esta Parroquia ni le conocía. Des(de el) 41 cuando vino a esta villa a pesar de verle pocas veces porque salgo poco el saludo (h)a sido cordial y nada me consta en contra de su causa? ciudadana y pública.   Servando Civera. Cura.

Otra nota manuscrita: El que suscribe D. Emilio Navarro Aguirre, Delegado comarcal de Sindicatos (Caballero Mutilado) responde de los actos, que D. Marcial Gil Vicente pueda hacer en caso de concederle libertad atenuada.  Por Dios España y su revolución. Alfambra 18 abril 1942. Firmado E. Navarro.

 





 

 







 

           

 

 

 


 

martes, 31 de mayo de 2022

Orrios. Año 1941. Datos para conocer la Historia. Quien quiera conocerla... claro.

 

 

 

 

En esa época el control de las personas era absoluto.


 

 

Transcribo los documentos anteriores por si alguien tiene difiultad para leerlos.

        

                  Pueblo de Orrios

 

 La actuación de las Autoridades Gubernativas locales de este pueblo en la fecha del Alzamiento era bastante buena y partidarios del Glorioso Movimiento Nacional, eran los siguientes individuos: 

    Rufino Escuder Guillén, de ideología derechista se encuentra en Orrios.

    Victoriano Hernández Vicente, de derechas, se encuentra en Orrios.

    Alejandro Juste Ardid. de izquierdas, se encuentra detenido en la cárcel de Zaragoza.

    Pedro Belenguer, Secretario del Ayuntamiento, de derechas, se encuentra desempeñando el mismo cargo en el pueblo de Crladas (Teruel).

    El orden público en este pueblo desde Feberero de 1936 hasta la fecha del Alzamiento fue normal y no se alteró nada.

    En esta localidad, el Alzamiento pasó inadvertido, hasta que el día 25 de Julio de 1936 se presentó la Guardia civil del Puesto de Alfambra y declaró el Estado de Guerra adhiriéndose todo el vecindario al Glorioso Movimiento Nacional, y se siguió viviendo normalmente hasta que el 15 de septiembre de 1936 se presentó la horda marxista.

    Las personas que más se distinguieron en pro del Alzamiento son las siguientes

    Andrés Montón Escuder, se encuentra en Orrios.

    Santiago Pérez Escuder, falleció en el frente nacional.

    Pedro Belenguer, reside en Celadas (Teruel)

    Francisco Castro Dolz, se halla en Orrios.

    Joaquín Montón Escuder, reside en Orrios.

    Juan Montón Benedicto, se encuentra en Orrios.

    Antonio Ardid Castelló, se halla en Orrios.

    Faustino Abril Herrero, se halla en Orrios.

 

Los que más se distinguieron en contra del Alzamiento fueron:

    Miguel Navarro Fortea, se halla en la cárcel de Zaragoza.

  Faustino Esteban Vicene, se encuentra en la cárcel de Zaragoza.

    Alejandro Juste Ardid, se halla en la cárcel de Zaragoza.

 

En esta localidad no había ningún centro de partidos políticos.

 

       Alfambra 5 de Noviembe de 1941.

        El Comandante de Puesto   Sebastián Rodríguez Hernández.

 


 La documentación completa la pueden consultar en 


 

 Pieza séptima de Teruel. Actuación de las autoridades gubernativas locales Abrir en ventana nueva

Archivo: Archivo Histórico Nacional

Fechas: 1937 / 1942

Signatura: FC-CAUSA_GENERAL,1422,Exp.5

viernes, 27 de mayo de 2022

Orrios. 'Cuánta falta nos hace gente como Don Marcial Gil Vicente!

 

Orrios.

       ¡Cuánta falta nos hace gente como Don Marcial Gil Vicente!

 

Don Marcial Gil Vicente, primero a la derecha mirando la fotografía, con sus alumnos de Sueca.

 

 

 Aquella noche de 1946 llamaron a la puerta. De inmediato se dio cuenta de que otra vez iba a por él. Había dicho unos días antes a su mujer que nunca más aceptaría entrar en la cárcel. Así es que se escabulló por la trampilla que descendía hasta la antigua cuadra ya sin mulos y cuando la guardia civil exigió su presencia ya no lo encontraron en el registro.

            Conocía bien los caminos aun en la noche cerrada. Se refugió hasta la amanecida en el caseto de los Ambrosios y siguió a escondidas por los lugares en los límites de Aguilar y Galve hasta dar, cruzando los cerros de Sant Just, entre las barracas de los pozos de las minas de Utrillas y Montalbán hasta el refugio en un granero de un lejano pariente que lo esnondió durante más de un año. Era en el lugar de Torre de las Arcas.

             Marcial Gil Vicente aguantó entre la paja y los granos y la familia que lo acogió supo guardar un siencio de todos los días hasta que la guerrilla del maquis le proveyó de documentación a nombre de Juan Buj y, como clandestino, arrumbó a Barcelona donde ejerció como maestro en una academia.

            Maestro había sido antes en Utrillas, en Mora de Rubielos, en Jalance y en Sueca. Tenía un historial pedagógico que le honraba y que algún dúa daremos a conocer. Fue un ejemplo de bonhomía y de padre y supo dinamizar con alegría a las gentes de Orrios en los tiempos de esperanza republicana. Por eso fue condenado a treinta años de prisión con la aplicación de la justicia al revés y desposeído de su facultad para seguir como maestro en la represión del “atroz desmoche” del prfesorado que el franquismo impuso.

            Todo el pueblo de Orrios, ochenta y cinco vecinos varones y cabezas de familia como se decía entonces, incluido el cura, firmaron un documento en 1942 en el que se hacían responsables de Marcial Gil Vicente para que le concedieran la libertad condicional y residiera en Orrios. Sólo hubo dos excepciones que repudiaron la firma: el Alcalde de entonces y el Jefe de Falange.

            Algún infiltrado en la célula del maquis que por aquellos lugares actuaba le denunció y entonces Marcial dijo que no, que a la cárcel no volvía.

            En 1952, durante el Congreso eucarístico nacional celebrado en Barcelona, cuando hasta al mismo obispo de Calahorra la policía social le montó el espectáculo falso de todas todas de que lo habían encontrado en u prostíbulo, la persecución se hizo agonizante y en un descuido amedrentado a Marcal Gil Vicente se lo lleópor delante un tranvía.

            Si algún día nos dejan hablaremos en Orrios del gran maestro que fue Don Marcial Gil Vicente y leeremos algunas de las 528 coplillas que dedicó a los pueblos de la provincia de Teruel mientras estuvo recluido en el granero de Torre de las Arcas.

            Traigo aquí algunas de las dedicadas a Orrios.

Y como siempre … quien quiera entender que entienda.

 

159.-Orrios se llama esta villa, en extremo pintoresca, por sus ríos y cañadas, por su caza y por su pesca.
 


 160.- La villa de Alfambra y Orrios, tuvo fueros importantes, para tierras y rebaños y en todos sus habitantes.

 161.- Tu nombre tuvo origen en tu tierra y cualidades, O quiere decir nacimiento y ríos tú ya lo sabes.

 

domingo, 22 de mayo de 2022

Orrios. "Leedme niñas". Aviso para chupatintas culipardos de medio pelo.

 

 

 


 

      Aquel invierno fue el último en que asistí a la escuela en Orrios. Recuerdo soledades, angustias y algún llanto silencioso de mi madre y el cepurro de carrasca para ponerlo en la estufa con que nos calentábamos.  Mi padre, después de dos años emigrados en busca de jornal en Valencia, había encontrado un lugar para cobijarnos.

            Sin saber cómo pasé de la cartilla lectora, con la eme con la a ma y con la pe con la a pa, a dar el salto de una lectura al catón de páginas gruesas y ásperas al tacto de nuestras sebosas manos.

            Me aburría en mis juegos mentales inconscientes mientras miraba al frente los retratos colgados en la pared, detrás del maestro, de Franco y José Antonio, guardianes a diestra y a siniestra de la cruz sobre la que el Cristo desnudo, famélico y maltrecho lanzaba un grito silencioso en su agonía de muerte.

            Todo lo supe mucho después. Cuando entonces, después de terminadas nuestras bellaquerías en torno a la estufa alimentada con los cepurros de carrasca portados por nuestras manos, volvía al pupitre y devoraba el único libro que teníamos en la escuela. Era un volumen titulado “Leedme niñas”. Un manual enviado hasta allí, para la escuela de niñas, por los mandos subordinados del ministro Ibáñez Martín, a quien nacieron en Valbona, responsable máximo de aquel atroz desmoche del profesorado español durante tantos y tantos años.

            Pero Doña Elvira Sorrulla, aquella gran maestra que fue, ni siquiera lo había recogido de las manos de su colega maestro que, en la fiestas, vestía la camisa azul añil adornada con el yugo y las flechas rojas,  con quien cantábamos el “caralsol” de todos los días.

            No había otro libro. Nos lo pasábamos de mano en mano en nuestro aburrimiento cuando sin darnos cuenta habíamos aprendido a leer de corrido. 

            Hace poco tiempo recuperé aquel texto y me encontré con páginas como las que ahora dejo aquí.

            ¿Les suenan a ustedes ahora, lanzadas por bocanchas macarronas olonas, payusadas, monteras espinosas, diabólicas vocecitas bífidas, dolzaineras destempladas, babosadas y pelagatas con que los jefes y las jefas de tanto predicamento idéntico a tantos años atrás nos castigaban y aún nos atemorizaban?

 

 

Bandera, escudo con aguilucho, araña falangista, la reina pepona. "Tanto monta Isabel como Fernando". ¿Dónde montaban? ¿Quién a quién? ¿Eran montaraces? ¡Vaya manera de conocer la Historia!

    

¡Franquito! Gorro cuartelero y bigotillo en ristre. Tan necrófilo que hasta se llevó el brazo (incorrupto dicen) de santa Teresa a su casa en el Pardo. ¡Menudo pardillo! Salvó a España de la cicuta del error, dice el texto. A ver cómo se digiere todo eso y por el imperio hacia dios.